15 Noviembre 2009
Día de fabada, noche de verdura
Venimos de cenar en Benidorm. Fuimos con el propósito de tomar una cena ligera, ya que al mediodía habíamos comido una impresionante fabada que nos hizo nuestro amigo Paco Aparicio.
-¿De Asturias, patria querida?
-No, señor, de Marmolejo. Residente en Villajoyosa
-¿Y sabe hacer fabada?
-Ya lo creo, y de judías bien gordas y de condumio bien magro y de antecedentes bien variados y apetitosos...
-Esta noche toca verdura -dijo de pronto su mujer, nuestra querida amiga Maruja
Y entonces nos fuimos al Murciano, un Rincón que se comunica directamente con los verdores de la huerta
-¿Con los verdores o con las verduras?
-Con ambos dos, supongo... Verdes tallos, verdes ramas... "El barco sobre la mar y el caballo en la montaña"
-¿Y los tronchos?
-Esos para el conejo de la Loles...
Pero no tuvimos suerte, el Murciano estaba cerrado. Así que nos metimos en un restaurante de los alrededores que tenía dibujados los platos. Y no sólo en las cartas, sino también en los trípodes, en los escaparates, en las paredes con tu nombre mi amor y hasta en los labios locuaces de los camareros. Cenamos tirando a mal. Y lo que es peor, tirando a mucho. Los verdores estaban fritos y aceitosos. El pescadito, enharinado y desaborío, con lo bueno que lo hacen en el Pachell y en otros restaurantes de Villajoyosa. Y encima tuvimos la ocurrencia de pedir unas croquetillas que tenían muy buen ver en las fotografías, pero que resultaron renegridas, rebotantes y regordetas
-¿Van a querer pan?
-Sí, ¿no ve que somos de pueblo?
-¿Normal o tostado con tomate?
-Hombre, no hay color
Nos lo trajeron tostado, con el tomate aparte. ¿Y el alioli y las aceitunas?
-Venía en el lote.
-¿Y los pimientos de Padrón?
-Esos los pedimos nosotros, para jugar a la lotería....
-¿Van a tomar postre los señores?
-Los señores no, porque no nos entra. Pregúntele usted a las señoras.
Tomamos un descafeinado solo de máquina. Yo lo pedí con sacarina, para que el contraste fuera redondo. Sácame la harina, por favor, le dije al camarero. Ah, y también tomamos vino y cerveza...
-Pardillos, que sois unos pardillos
-Es verdura. Y todo porque el Murciano estaba Closed
-Ya, échame a mí la culpa. Como en Benidorm no hay restaurantes...
Salimos regurgitando unos globitos con aires de fritanga. A la legua se veía que perdíamos aceite...Menos mal que era de oliva o de Gandía, no sé. Bueno, tal vez fuera de girasol o de soja... Y con estas pintas nos fuimos a pasear a la playa, donde unas chicas cuerpidivinas nos abordaron entre puñados de publicidad. Las gogós se contorsionaban en los altos entarimados de la música. Pasen aquí, amigos
-¿Con esta edad, muchacha?
-¿Qué edad, hombre, pero si está usted que se sale.
Salido y todo, seguimos nuestro paseo para rebajar el colesterol, los triglicéridos, el azucar. Teníamos toda la playa por delante y nos habíamos metido en el cuerpo muchos más inconvenientes y tropezones de los que nos habíamos propuesto, más aún de los que el cuerpo puede aguantar para mantener la figura y la salud.
-A Mariano -les decía Paco a las chicas- Dádselas a Mariano que, si bien es atún de la bahía, aún se cree bonito del norte...
Desistimos de andar cuando a Rosa le empezaron a molestar los zapatos. Era cerca de la una de la mañana. Hacía buen tiempo. La playa estaba tranquila y en las orillas semioscuras no se avistaba ninguna sirena. Y ésa fue realmente mi salvación, porque yo estaba lanzado...
Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios
Blog http://paisajes.blogcindario.com
Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios
servido por Mariano
sin comentarios
compártelo
1 Noviembre 2009
Día para recordar. Regreso al amor
Hoy es un día para recordar a las personas que quisimos y queremos y ya no están con nosotros. Dentro de ese recuerdo general, que pasa por abuelos, tíos, primos, amigos... yo recuerdo especialmente a mis padres y a mi hermano. Ellos se fueron, cada uno en su circunstancia y a su hora, pero yo los sigo llevando en el corazón. Y puedo decir que ahí están vivos. Porque, si se trata de recordar, uno no se instala en el hecho frío de la muerte, sino en las innumerables situaciones vividas con ellos. Situaciones que, vistas desde ahora, están hechas tan sólo de momentos felices. Tan felices que a uno le hacen llorar.
Sin embargo, yo quiero ofrecerles hoy una sonrisa larga y alegre, por más que vaya anegada por las lágrimas.
Un abrazo
Regreso al amor
Desde esta larga calle,
que cuenta las distancias
por miriámetros o constelaciones,
y al ritmo de esta luz
que contrapone a la razón
sus trenes de ida y vuelta,
yo regreso al calor
de una paciente casa.
Allí, junto a los claros
espejos de la lumbre,
participo del ámbito
querido de un hogar humilde.
Y vuelvo a los escaños del amor,
a los silencios de ceniza,
las trébedes, los llares,
los vértigos alados de la rueca...
Así retorno al vino
de la conversación, el beso
del tiempo y de la sangre,
quizás la concordancia
plena del alma y el espacio.
Y cabalgo en las íntimas querencias
que, al dorso del dolor,
ignoran las espadas de la muerte.
Del libro "Hojas lentas de otoño"
Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios
Blog http://paisajes.blogcindario.com
Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios
servido por Mariano
1 comentario
compártelo
24 Octubre 2009
Vientos de soledad
Éste es el poema que le da el título al libro "Vientos de soledad". Fue Accésit en el Premio de la Poesía Festa D'Elx, en 1984. O sea que debí escribirlo a principios de los 80. Tiene un magnífico pps de Mar, y éste sí es reciente: menos de dos años. Podéis verlo en esta página de Google, donde están por orden alfabético:
http://groups.google.com/group/paisajes-literarios/files
Un abrazo
Vientos de soledad
Me despierta el aire,
me despierta el viento,
todas las mañanas
y a cada momento.
Oigo tus quejidos,
oigo tus lamentos,
oigo que estás sola,
sé que estás sufriendo.
Sin embargo el alma
donde está ese duelo,
se te esconde, muda,
en la voz de adentro.
Ésa no la oigo,
ésa no la siento,
ésa está callada
cuando sopla el viento.
En la sima honda
de tu amargo pecho,
se te muere toda,
se te va muriendo.
Y tus ojos lloran
como llora el viento,
sin saber si es malo,
sin saber si es bueno.
Que de nada vale
vaciar el pecho,
si se saca el agua,
si se deja el cieno.
Porque el aire pasa,
porque pasa el viento,
sin notar siquiera
lo que llevas dentro.
Y tus llantos callan
ese polvo extenso
que te pesa en barro
lo que en carne un muerto.
Si me miras, mira
con mirar entero;
en los ojos, alma,
en el alma, fuego.
Y si son tus labios
los que se hacen verbos,
lléname la boca
de huracán y truenos.
Que me da tristeza
resbalar del sueño
por el aire sólo,
sólo por el viento.
Saca de tu entraña
todo el sufrimiento;
sácalo con vida,
no lo ahogues dentro.
Sácalo a los ojos,
sácalo a los besos,
dámelo en abrazos
cuando me despierto.
Dámelo en temblores,
dámelo en anhelos,
quédate desnuda,
rásgate de velos.
Dame con la carne,
dame con los huesos,
con la voz más honda
de tus sentimientos.
Noches y mañanas
y a cada momento,
cuando sople el aire,
cuando gima el viento.
Accésit en el Premio de la Poesía Festa D'Elx, 1984
Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios
Blog http://paisajes.blogcindario.com
Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios
servido por Mariano
4 comentarios
compártelo
13 Octubre 2009
¿A quién le pediré que me sostenga?
"Vientos de soledad" es un libro que tiene más poemas de los que yo recordaba. Es posible que haya tenido vida por su cuenta en estos años de oscuridad y mazmorra
-¿Vida por su cuenta? ¡Ya! ¿Y no será que un consumado nocherniego le iba añadiendo poemas al desgaire: uno hoy, otro mañana, otro el mes que viene?
-Pudo ser así, sin duda, pero hace tanto tiempo que ya ni lo recuerdo.
-Sí recordarás, no obstante, que te timaron a cuenta de este libro
-Claro, los grandes amores no se olvidan jamás
-Y que no te devolvieron ni la portada, que era de tu amigo Ginés
-Ginés Lloret, es cierto, que fue alumno de mi amigo Piqueras
-Todo libro tiene su historia, éste tuvo un aborto
-Un aborto que fue muy doloroso para mí
-¿Por qué no lo publicaste después?
-¿El aborto?
-Si fueras inteligente, como crees, verías que esta pregunta no tiene gracia ninguna
-Pues mira, ya que tenía que pagar la publicación, no quería pagarla dos veces. Además, cuando quise darme cuenta ya había escrito otro libro y a éste se le había pasado el arroz ¿Comprendes, inteligencia pura? Pero no es el único libro que he puesto a hibernar en el cajón de los poco afortunados "por reconocida inutilidad de la lógica"
-Pues no deja de ser una pena, ya que el libro tiene poemas muy dignos. Algo clasicotes, eso también es verdad.
-¿Es que un soneto puede ser otra cosa que clásico?
-Depende, si lo escribe un bilbaíno, sí.
-Ya, y mejor si lo escribe un mastuerzo. Por favor, ¿cómo puedo librarme de este zoilo que me acompaña a todas partes y que a todo me replica?
Coda:
A pesar de la conversación precedente, el soneto que les voy a dejar es completamente serio. Serio y de amor. Pero no me extrañaría nada que los lectores lo tomaran a chirigota. Después de todo, el hombre que siempre va conmigo (no confundir con el que siempre iba con Machado, que era mucho más respetable), se ha empeñado en crear un clima lo suficientemente adverso. O sea que los lectores debieran tomarse una pócima para cambiar de sabor.
-Glup, glup, glup...
Ahora sí, ahora ya podemos crear un ambiente propicio y amoroso...Se abre el telón y aparece un hombre completamente desnudo ¿Completamente? Bueno, sólo lleva en la frente (¿o en el pecho?) un dramático amasijo de interrogantes.
Un abrazo
¿A quién le pediré que me sostenga?
¿A quién le pediré que me sostenga
si tú, que eres amor, me das de lado?
¿Adónde habrá otro hielo más helado?
¿Adónde más silencio en tanta lengua?
¿Por qué he de ser molino sin molienda,
latir de corazón no traspasado?
¿Por qué si soy farol voy apagado
y no ha de haber un rayo que me encienda?
Mi boca es oración, mi cuerpo ofrenda,
¿y no ha de haber puñal mal afilado
ni mano temblorosa que lo hienda?
¿A quién le pediré que me sostenga
si no es a ti, amor, que me has cegado
y me has dejado solo con la venda?
Del libro "Vientos de soledad"
Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios
Blog http://paisajes.blogcindario.com
Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios
servido por Mariano
sin comentarios
compártelo
7 Octubre 2009
http://paisajes.blogcindario.com/2009/10/00353-el-rincon-elegido.html
El rincón elegido
¿El futuro? No sé,
tampoco quiero nada
que no se encuentre en este
trozo de mar delimitado
por el campo de luz de las pupilas,
en este espacio mínimo
de tierra, en el que caben
los sueños, el dolor, las rosas.
De hecho, me conformo
con este rumoroso acantilado
donde el agua es pasión
pero también espuma,
esta playa sin nombre,
donde la soledad se mece,
este hermoso rincón, donde
la vida es una humilde
complicidad con los variados
elementos del universo.
No, no aspiro a otra cosa
que a la armonía del espíritu
con los impulsos naturales
del corazón, del agua,
del aire, de la tierra.
Y todo está en mis manos desde el día
en que tú las tomaste entre las tuyas
y juntos renunciamos a la
inútil espiral del artificio.
Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios
Blog http://paisajes.blogcindario.com
Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios
servido por Mariano
sin comentarios
compártelo
1 Octubre 2009
Más allá
No puede negarse que el poema que hoy os dejo pertenece al libro "Vientos de soledad". Digamos que se saca por la pinta.
Me despierta el aire,
me despierta el viento,
todas las mañanas
y a cada momento...
Pero nadie piense que esto era entonces (hablamos de1984) solamente una verdad lírica u onírica, sino que se trataba de una verdad auténtica, real, corporal, física, química, somática. Ya sé, ya sé, redundo y desbarro y desvarío, pero es que me interesa enfatizar. Porque sí, porque me despertaba el aire a cualquier hora y no sabía qué hacer... Bueno, a veces me ponía a escribir un poema que versaba casi siempre sobre la soledad: la soledad de los niños, la soledad de los hombres, la soledad de las piedras. Sí, también la soledad de las piedras, Lo que pasa es que llegaba a la conclusión de que las piedras no estaban solas, y menos si se comparaban conmigo:
Que no están solas las piedras
por su razón de calladas.
La soledad es un hombre
que se hace piedra en el alma.
En fin, fueron tiempos muy duros, muy difíciles, en los que uno no encontraba postura ni acomodo, sino sólo una soledad muy extraña que venía a lomos del viento y me causaba un profundo dolor:
Que duele andar con el tronco
de viento en viento, llorando,
Llevar el agua en los ojos,
morir de sed en los labios.
Dolor que no remediaba en nada aquella canción archifamosa de Bob Dylan, que decía precisamente que la respuesta estaba en el viento ¿Dónde, dónde? Me preguntaba yo. Y alguien contestaba por mí: más allá, muchacho, más allá...
De manera que me fue bastante fácil encontrar un título para el poema.
Más allá
En la noche honda
del espacio abierto,
cuando todos duermen
¿qué hago yo despierto?
Solo con las nubes
que en el alma tengo,
voy a atar los cabos
que he dejado sueltos.
Cabos de aquel niño
que nació de un credo,
más allá del barro,
más allá del cuerpo.
En la noche oscura,
donde todo es ciego,
le pregunto al aire,
le pregunto al viento:
¿Dónde está aquel trono?
¿Dónde está aquel reino?
¿Dónde está aquel rayo
que apuntaba al cielo?
Me contesta el alma
de un pasado eterno,
en el mismo tono,
con el mismo gesto:
Más allá del mundo,
más allá del tiempo,
más allá del alma,
más allá, más lejos.
En la voz callada
del silencio interno,
más allá del hombre,
más allá, más dentro.
En la noche densa,
de cansancio lleno,
se me caen los ojos
pero no de sueño.
Se me caen de rabia
porque no comprendo
un catarro humano
más allá del hielo.
Un maná distante,
un amor de ensueño,
un calor de lumbre
más allá del fuego.
En la noche oscura
dejo este misterio
que me cuenta el aire,
que me sopla el viento.
Y regreso a casa,
porque en casa tengo,
con un poco de humo,
un calor de besos.
Del libro "Vientos de soledad" (1984)
Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios
Blog http://paisajes.blogcindario.com
Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios
servido por Mariano
sin comentarios
compártelo
29 Septiembre 2009
Historias de la Plaza de Matalera
La alfombra verde que veis en el suelo, no es de césped plantado o sembrado por la mano del hombre, sino de hierba natural. Como la de Hyde Park, vamos (aunque esto no lo sé, sólo lo supongo). Eso sí, en menor extensión y un tanto más descuidada. La verdad es que cuando fue tomada la foto necesitaba un buen corte. Eso, o que alguien metiera las ovejas, las vacas... Lástima que no ande ya por el barrio el burro de Benito, aquel que llevó a mis hijos a un callejón sin salida.
Lo que pasa es que si lo pastan las ovejas queda lleno de "caganachas", si lo pastan las vacas queda lleno de "bostas". Si lo pastan los burros queda lleno de "cagajones". Sólo cuando jugábamos al balópié, el centro quedaba como si hubiera pasado por allí el caballo de Atila.
Al final acababa corriéndonos a gorrazos la señora María, "La Mormuela", que vivía justo enfrente, en el lado Este de la Plaza (A la derecha según se mira la foto)
Un abrazo
Mariano
Lo curioso es que cuando nevaba, la plaza se transformaba en un gran manto blanco (Un poeta diría en un gran manto de armiño. Estaréis de acuerdo, ¿no?). Por entonces, y hablo de muchos años atrás, hubo algunas nevadas importantes, tal vez debiera decir morrocotudas ¿Eh, Tere? Yo recuerdo que, en varias ocasiones, la nieve tapó completamente las puertas de las casas cuyas fachadas daban al oeste, como la de la Mormuela, vamos, la de la señora María, a la derecha de la foto. Y fue precisamente en esa casa donde a mi tío Manuel, pastor y soltero, se le ocurrió la idea feliz de hacer un arco de triunfo. Es decir, en vez de quitar la nieve por lo sencillo, como hacía todo quisque, decidió hacer un "buraco" (así se refería él a los agujeros) para poder entrar a la casa. Qué romántico ¿no? Por cierto, un arco de triunfo cuyas dovelas inconsistentes se le cayeron después en el cuello, en uno de sus tránsitos innecesarios y para regocijo de todos. (Él decía que le había caído en el pescuezo, y aun en el pezuesco). Tránsitos innecesarios, como digo, pero de intencionalidad muy presumida, ya que entonces vivía allí Evelia, moza de buen ver y hermana de Baldomero... ¿Os acordáis? Sí, hombre, sí, el de Donadillo, el que luego se haría guardia civil.
Pues bien, el tal Baldomero, antes de enfundarse el tricorno de la Benemérita, como hizo tiempo después, me enseñó a mí a apagar bien los cigarros, cosa que hubieran tenido que enseñarle oportunamente a Nerón. Desde luego, él presumía de tener una técnica infalible para ese menester, que consistía en hundirlos en una bosta de vaca, a ser posible recién salida del horno.
- Ya lo creo que sí -me recalcó, al ver que yo arrugaba un poco el hocico- Y si no hay bostas cercanas, puedes apagarlos en la propia. Total, sólo tienes que bajarte los pantalones y hacer purrún-pún-pún, o sea dejar que todo discurra con la naturalidad con la que cagan los animales. ¿O te crees que ellos piensan en la caída libre de los cuerpos? Eso sí, luego te pasas una berza, porque una cosa no quita para la otra. Pero la pava ya la dejas hincada en la almohadilla, por si las moscas, y ya no hay fuego que valga ni Cristo que lo fundó. ¿Comprendes, chaval?
- Sí
- Pues aprieta el culo y dale al pedal
Este Baldomero tenía unas cosas ciertamente curiosas. Por ejemplo, en un momento dado se dio cuenta de que yo le miraba con interés y él pensó que sabía perfectamente el motivo:
-Quieres saber por qué enciendo un cigarro con otro, ¿no? -preguntó retóricamente, mientras apagaba la colilla del anterior en el correspondiente mojoncito de caca- Pues, mira, majo, "el que ahorra una cerilla cuando puede, tiene una cerilla cuando quiere".
- ¿Eso te dijo, Mariano? ¿De verdad?
- Que se mueran mis padres
- Claro, como ya no viven
- Pues entonces que me caiga muerto ahora mismo...
De Evelia hace tiempo que no sé nada de nada, de Baldomero, tampoco. La Mormuela murió, naturalmente. De ella puedo decir que al final andaba a gatas, la pobre, por la Plaza de Matalera
-¿Cómo que a gatas?
- Pues a gatas, chaval, como los gatos, como los niños pequeños... ¿Cómo quieres que te lo diga?
Lo cierto es que salía a la Plaza, que estaba con la hierba pelada por nuestros continuos pateos futbolísticos, y se ponía a gatear en redondo, como si estuviera trillando en la era.
Daba pena, la mujer, con lo enérgica que había sido en la vida y los paseos que había dado hasta el Nabal, esa finca con árboles y pozo que ahora es de Geli, el de las ovejas, vamos, el que ha dejado hace poco las ovejas en beneficio de las abejas de Isidro, su hermano menor.
- Sidra, venga usted aquí.
La que habla ahora es la señora Felisa, la madre de "Sidra", o sea de Isidro. Y la madre de Geli, de Juan, de Antonio, de Fernando, de Gladis, de Elsa, de Carmina. Porque antes, las madres de Muelas eran casi gallegas en esto de darle hijos al cielo. Y si no que se lo pregunten a Leonor, la mujer del cabrero, hombre llamado Jesús que no es que anduviera sobre las aguas, es que un día se empeñó en que tenía 24 años y un hijo de 22, que no deja de ser un milagro. O una intrepidez, por lo menos.
- Que sí, hombre, que sí, veinticuatro.
- Ya, y tienes un hijo de veintidós...
- Eso mismo
El hijo al que se refería se llamaba Suso, pero también Amancio
- Amancio, baja...
Pero Amancio, que se había subido a la parra, se negaba a bajar porque su padre le esperaba en el suelo con el cinturón en la mano. "No, que me pegas con la hebilla"
- Sidra, he dicho que venga usted aquí -volvió a sonar la voz de la señora Felisa-
En el nabal que ahora es de Geli, un día hubo guindas auténticas, de las agrias, de las de hacer aguardiente. No cerezas, guindas ¿Sabéis lo que os digo, no? Pues eso. Y uvas de San Juan. No peras de San Juan, uvas. Y manzanas y peras y una parra de uvas de las otras, y un moral de moras blancas, y cerezas y castañas y trigo y centeno y alguna vez algarrobas ¿Y nabos? También nabos ¿No te he dicho ya que era un nabal, coño? ¡Coño, un nabal! Ah, y una caseta y una noria para regar y algunas veces un burro con orejeras para darle vueltas al mundo por donde asomaban los cangilones ¿El burro de Benito? ¡Qué dices, hombre, pues no tenía que llover para que el de Benito naciera...El burro de allí, el del nabal, supongo que el burro de la Mormuela y, en todo caso, el de su difunto marido, Ti Odoro... Y ahora que lo pienso mejor ¿se llamaba Ti Odoro el difunto marido de la Mormuela? Yo creo que ti. Ya, pero se llamaba también Odoro?
He aquí el suspense. La revelación se hará el próximo día ¿Se llamaba Odoro el difunto marido de la Mormuela? ¿Llevaba un "ti" delante o le llamaban señor? Porque en Muelas, queridos amigos, le llamaban señor a todo el mundo. Con sus excepciones, claro. Véase el caso de Severiana ¿Sería Odoro una de ellas? Ya veis que el suspense se acentúa, tanto que ahora es suspensé...No faltéis a los toros, que habrá cornada. Y cornada de Luton, muy cerca de London, en las mismísimas narices de Sherlock Holmes. ¿No oís como dobla el Big Ben? ¿Por quién será?
Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios
Blog http://paisajes.blogcindario.com
Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios
servido por Mariano
sin comentarios
compártelo
21 Septiembre 2009
Tiburones y rayas
Mirar el mar desde el sereno
balcón de la inocencia
es un acto gozoso.
Soñar con él en las sinuosas
evanescencias del verano
es gozarlo dos veces.
Ponerle el ojo encima con la idea
perversa de querer hacerlo tuyo,
es un claro delito
contra la humanidad.
-¿Comprende usted, señor letrado?
-Perfectamente, amigo
La conclusión es obvia:
Los tribunales de justicia
deben ser agitados
por la responsabilidad.
-¿Conformes?
-Sin una sola duda
Que a toda ofensa grave
se le asocie una pena
proporcional, o sea:
de abultado carácter disuasorio
Que no resulte gratis
la apropiación dolosa e indebida
del agua y de la sal
ni el asalto a los bancos... de los peces.
Los gobiernos del mundo
no dejan de insistir:
"Todo está controlado"
Sin embargo, conviene ser escépticos.
Las entidades multinacionales
-esos monstruos de sombras alargadas
que van siempre en la proa-,
han colocado ya sus tiburones.
Donde hay un juez -sostienen-,
puede haber un aliado.
-¿Y los políticos?
-Los tendremos a raya
Tiburones y rayas.
Matrimonios de conveniencia.
Mestizaje del mar.
Interacción, progreso, química, beneficio.
Importantes avances... en el tráfico.
Grandes pasos... de cebra.
Del libro "Las orillas del mar"
Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios
Blog http://paisajes.blogcindario.com
Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios
servido por Mariano
sin comentarios
compártelo